Reforma eléctrica de AMLO corregiría el caos que provocó Peña Nieto

Rodrigo Benedith aseguró que con la reforma eléctrica de AMLO se repararía el “desorden” que dejó EPN con su fallida reforma energética. 

La reforma energética de Enrique Peña Nieto abrió abruptamente la posibilidad a empresas privadas de participar en la generación de electricidad, sin antes preparar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por lo que la iniciativa de reforma a la industria eléctrica que el pasado 30 de septiembre el presidente Andrés Manuel López Obrador envió al Congreso, busca “corregir el desorden” que provocó el priísta en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). 

Así lo expresó el economista mexicano Rodrigo Benedith, en The Washington Post, donde además señaló que con la reforma energética de 2013 se aumentaron las tarifas de electricidad, la CFE perdió mercados, fue obligada a endeudarse para comprar electricidad a empresas privadas y fue fraccionada en diferentes subsidiarias. 

“La reforma energética incluso creó, según CFE, un mercado eléctrico paralelo ilegal en donde las empresas privadas simulaban generar electricidad para autoabastecerse (…) Además, con el pretexto de generar energías limpias, la pasada administración llevó al sector a su completa bursatilización, cargándole todos los costos a la CFE.”, detalló el también experto en la industria energética y el comercio internacional. 

Benedith explicó que después de que Peña Nieto “arruinó” a la industria eléctrica nacional para dejar el dominio del mercado en manos de empresas privadas, se vuelve a poner sobre la mesa que la electricidad debe retomarse como un área estratégica del Estado.  

“​​Por eso la idea de fortalecer a la CFE se aleja de ser una expropiación a rajatabla, sino que responde al problema de desorden regulatorio que dejó la pasada administración, y a una tendencia mundial donde la mayoría de los países están buscando activamente resguardar su soberanía y seguridad energéticas y, por tanto, su seguridad nacional”.

A decir del economista, México es uno de los pocos países que aún tiene una empresa estatal fuerte para generar electricidad y ofrecer ese suministro básico, lo cual resulta particularmente importante pues hay naciones que dependen de privados. 

En este sentido, aseveró que con la reforma eléctrica de la Cuarta Transformación no se pretende “echar por la borda” al sector privado, sin embargo, se propone una real y auténtica competencia que al mismo tiempo, recupera el equilibrio que se rompió con la reforma de Peña Nieto. 

“La nueva reforma eléctrica no es una vendetta en contra del sector privado, ni un capricho nacionalista de la actual administración, es simplemente una respuesta lógica a un contexto de debilitamiento en el sector energético que urge resolver. Porque para evitar casos como el de España y alcanzar la soberanía energética, es necesario contar con una legislación fuerte que ponga al centro el derecho de las personas a acceder a la energía”.

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