Se llama “fascismo” y su primer paso es “hacer listas”

Al parecer, alguien ya empezó a arrastrar el lápiz para apuntar nombres, como en la Bolivia de 2019 o la Alemania de 1941, pues eso de «hacer listas» nunca es solo un chiste o un comentario inocente.

Por: Carlos Portillo

Entre finales del verano y principios del otoño de 1941, los nazis tomaron la decisión de perseguir, encarcelar, torturar y asesinar judíos. Para cumplir este objetivo, lo primero que hicieron fue hacer listas. Había que saber quiénes eran, dónde vivían, dónde trabajaban y qué parientes tenían. Después de hacer listas, los nazis fueron por los judíos.

Casi ochenta años más tarde, a finales de octubre de 2019, el empresario y dirigente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, en Bolivia, Luis Fernando Camacho, llamó a desconocer los resultados electorales, acarreó el racismo a las calles y le pidió a sus seguidores que hicieran listas de quienes apoyaban al MAS o a Evo Morales. La instrucción fue clara: “Sacar la agenda como lo hacía Pablo Escobar, pero solo para anotar los nombres de los traicioneros de este pueblo porque queremos que el día de mañana vayan presos”. 

Poco a poco, comenzaron a aparecer en algunas casas grafitis con frases como: “sabemos dónde vives, masista de mierda” y “ya les llegó su hora”. En los puntos donde había protestas, que eran principalmente zonas urbanas de clase media o media alta, militantes de a pie eran identificados en las calles, insultados y amedrentados: “¡los vamos a sacar muertos!”, “¡Evo va a salir muerto!”, les gritaban.

Incluso, muchos medios de comunicación privados decidieron obedecer la proclama de quien se había ganado el mote de Facho Camacho. Por ejemplo, el medio digital Erbol publicó listas de políticos masistas jóvenes, ya sea que tuvieran cargo público o no, la cual estaba disfrazada de un supuesto comunicado firmado por “La Juventud Boliviana”, organización de la que nadie sabe su origen ni qué pasó con ella después.

Entre otras cosas, el desplegado decía: “aceptando que todos hemos cometido errores, la Juventud Boliviana está dispuesta a recibir como parte del pueblo a los jóvenes que actualmente forman parte del MAS (…) si no renuncian a su partido político ahora, mancharán su carrera y perderán la oportunidad de ser nuestros representantes en el futuro”. Y, resaltada en negritas, la advertencia: “La Bolivia del futuro los juzgará por su pasado”.

Finalmente, decía: “Les dejamos esta lista de jóvenes que forman parte del MAS como registro para nuestra generación. Iremos actualizando esta lista con nombres que nos sugieran masivamente en los comentarios y tacharemos a todos aquellos que se unan a su pueblo”, además de un contundente: “RENUNCIEN!!! (sic)”, otra vez en negritas. Y a continuación los nombres, tal y como había pedido Camacho.

Muchas de las personas que aparecían en esas listas recibieron insultos y amenazas, pues los fascistas también viralizaron fotos con su rostro y número de celular. Algunos fueron acusados de “sedición” y detenidos durante el gobierno de facto encabezado por Jeanine Áñez. Unos cuantos más, se vieron obligados a salir de su patria y enfrentar el exilio.

Además, grupos opositores con entrenamiento paramilitar atacaron a funcionarios o les extorsionaron para renunciar. Algunas de las víctimas fueron: Víctor Borda, presidente de la Cámara de Diputados, tras el rapto de su hermano; y César Navarro, ministro de Minería, ante agresiones físicas en contra de su sobrino. Los domicilios de ambos fueron quemados, al igual que la casa de Evo en Cochabamba; la de su hermana Esther Morales, que no tenía nada que ver con política, en Oruro; la del gobernador de dicho departamento, Víctor Hugo Vásquez; y la de Esteban Urquizu, gobernador de Chuquisaca. Seguramente todos ellos estaban en la lista de Camacho.

Al parecer, también estaban enlistados los medios de comunicación estatales Bolivia TV y Radio Patria Nueva, que fueron tomados a la fuerza para sacarlos del aire, desalojando a los empleados con agresiones y amenazas. Lo mismo pasó con varias radios comunitarias. El director de Radio Comunidad 90.4 FM y del Diario Prensa Rural, José Aramayo Cruz —quien probablemente también aparecía en la lista—, fue golpeado con bates de béisbol, amenazado con cuchillos y finalmente amarrado a un árbol con precintos de plástico, donde permaneció durante más de tres horas.

En este sentido, no es cualquier cosa que el multimillonario Claudio X. González convoque a “tomar nota de todos aquellos que, por acción o por omisión, alentaron las acciones y hechos de la actual administración y lastimaron a México. Que no se olvide quién se puso del lado del autoritarismo populista y destructor”. 

Al parecer, alguien ya empezó a arrastrar el lápiz para apuntar nombres, como en la Bolivia de 2019 o la Alemania de 1941, pues eso nunca es solo un chiste o un comentario inocente. Se llama “fascismo” y su primer paso es “hacer listas”.

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