Antonio Navalón, el comisionista de los emporios energéticos que usa El País para atacar a Nahle y la 4T

Navalón

Antonio Navalón, “el gran conseguidor” español ha construido su carrera uniendo siempre los intereses económicos con los mediáticos, con una especial injerencia en el sector energético.

Por Carlos Portillo

Los ataques del periódico español El País se han vuelto cada vez más recurrentes e incluso sistemáticos contra el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero, además, se enfocan especialmente en golpear la imagen de la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Lo anterior no es fortuito, pues detrás de dicha campaña mediática hay intereses que están relacionados con los grandes emporios transnacionales de los energéticos, como son Repsol, Iberdrola, entre otros.

Uno de los personajes clave de esta trama es, sin duda, el comisionista valenciano Antonio Navalón, quien desde hace años vive en Monterrey, Nuevo León, sobre todo a causa de los diversos escándalos que ha protagonizado en España.

Navalón, quien se jacta de ser llamado “el gran conseguidor”, prestó sus servicios en la fusión de Hidrola e Iberduero para la constitución de lo que hoy es Iberdrola, según ha relatado Juan Luis Galiacho.

Además, estuvo involucrado con el saqueo del Banco Español de Crédito, S.A. (Banesto) junto a su entonces presidente, Mario Conde.

En 2015, apareció en la lista de los morosos con la Hacienda de España, por un monto superior a los dos millones de euros y, posteriormente, tuvo que salir del consejo de administración de Star Petroleum —al igual que su íntimo amigo Juan Luis Cebrián— ante las acusaciones de querer invertir en Sudán del Sur mientras el país se encontraba en plena guerra civil y su aparición en los llamados Panama Papers.

Cabe mencionar que Cebrián fue presidente de Grupo Prisa, conglomerado al que pertenece el diario El País, el cual fundó y dirigió él mismo.

Por su parte, Navalón “aceptó la oferta del grupo Prisa para instalarse en el país azteca como delegado del grupo al frente de América 2010, en una suerte de exilio”, escribió Galiacho para El Español en junio de 2017.

“El también empresario es columnista semanal de El País, donde escribe todos los lunes. Una colaboración que empezó después de aprovechar sus contactos en México para facilitar que el mexicano Roberto Ramos invirtiese hasta 100 millones en el grupo que edita el periódico, lo que le convirtió en uno de los accionistas de referencia”, detalló en el mismo año Jesús Travieso, para El Diario.es.

En paralelo, Navalón ha colaborado para El Universal y las revistas Letras Libres y Nexos, las cuales gozaban de contratos millonarios con los gobiernos mexicanos anteriores y, por ende, hoy sus líderes se proclaman “perseguidos” tras haber perdido dichos privilegios.

De esta manera, “el gran conseguidor” español ha construido su carrera uniendo siempre los intereses económicos con los mediáticos, con una especial injerencia en el sector energético.

Por tanto, no es casualidad que El País encabece una fuerte campaña para desprestigiar las políticas de la Cuarta Transformación en México, sobre todo las que están orientadas a recuperar la soberanía y seguridad energéticas.

“Las (empresas) que tienen el monopolio en la industria eléctrica son las empresas españolas. Hay una sola empresa, Iberdrola, que tiene 20 plantas de generación de energía eléctrica; todavía el año pasado un hijo de Claudio X. González le vendió una planta, en donde él era socio, a Iberdrola. Entonces, están trabajando de manera conjunta y hay toda una campaña en medios de comunicación en contra de nosotros”, manifestó el año pasado López Obrador.

A decir del mandatario mexicano, “Calderón, además de Iberdrola, tenía a Repsol también como favorita. Y el presidente Peña Nieto a OHL, también española. Por eso no le gusta a El País lo que está pasando”. “Callan como momias cuando les conviene y gritan como pregoneros cuando se trata de defender intereses de grupos, intereses económicos, intereses políticos”, expresó.

Recientemente, el rotativo español fue desmentido tanto por Rocío Nahle —en su cuenta de Twitter— como por Ana Elizabeth García Vilchis —en la nueva sección titulada “¿Quién es quién en las mentiras de la semana?”, de las conferencias de prensa matutinas— con respecto a un artículo en el que se afirmaba que la Central Nuclear de Laguna Verde afronta una saturación de residuos nucleares y de uranio usado.

“La planta nuclear de la CFE, Laguna Verde, es una instalación segura y vigilada, tiene área de almacenamiento seco; los almacenes de residuos de bajo y medio nivel son modulares seguros y están licenciados. Cumple con los estándares internacionales de OIEA”, explicó la funcionaria. 

De igual forma, aseveró que la operación de dicha planta está a cargo de expertos y se lleva a cabo con una excelente eficiencia, pues la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el órgano regulador en México, la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), certifican su funcionamiento e instalaciones periódicamente.

“Las notas alarmistas, falsas y tendenciosas reflejan la molestia de algunos intereses privados desplazados”, sentenció.

Por su parte, García Vilchis denunció que “los dueños del periódico El País son empresas beneficiadas del régimen anterior en México” y que en ningún momento se consultó la versión del gobierno mexicano para corroborar o contrastar los datos presentados en la nota, como suele —o debe— hacerse en el ejercicio periodístico.

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